Las escuelas de Pies Descalzos ofrecen sus instalaciones a toda la comunidad para actividades extracurriculares, con el fin de contribuir al acercamiento entre los habitantes en un ambiente cálido y placentero.
A través de esta estrategia, que permite el pleno aprovechamiento de los espacios educativos por parte de la comunidad, se busca contribuir a la reconstrucción del tejido social en las zonas receptoras de población desplazada.
La escuela constituye el escenario donde se desarrollan actividades extracurriculares de carácter formativo, recreativo, cultural y productivo, que benefician tanto a los estudiantes como a jóvenes y padres de familia de las comunidades aledañas. Miles de niños, niñas, jóvenes y adultos tienen la posibilidad de encontrarse en ambientes sanos y creativos, y de convertirse en agentes activos en una dinámica comunitaria de educación y desarrollo.







